
España está de vacaciones y eso se nota… muchos pueblos y ciudades celebran durante los meses de julio y agosto sus “fiestas patronales” y en los telediarios y otros programas aparecen, otro año más, reseñas a fiestas de toros y polémicas afines. No deseo entrar en ninguna discusión referente a lo mismo. Sólo resaltar que más allá de los toros y picasso, nuestro país tiene mucho más que ofrecer. Tanto en lo referente a fiestas, tan originales como las que motivaron estas fotos relacionadas con las Fiesta de los Rondeles en Casarabonela… como naturalmente referente al diseño.
Recuerdo una conferencia del genial Manuel Estrada, en la que el mismo exponía como más allá de los tópicos extendidos al campo del diseño y por los cuales, para los extranjeros en muchos casos, hablar de diseño en España era hablar de un diseño picassiano… decía, más allá de eso, en España hay mucho más y se puede hacer mucho más, y tales estilos “picassianos” pueden ser la solución para algún caso determinado y en otros casos no. Yo supongo que tales tópicos se pueden extrapolar a otros países, al fin al cabo, la queja siempre es la misma: “la falta de una cultura del diseño”.
Sin embargo, con cada nuevo trabajo que realizo o con el pasar del tiempo, mi filosofía respecto a dicho tema ha ido variando. ¿Por qué tenemos que enfadarnos o lamentarnos o quejarnos ante este hecho?. Al fin al cabo cuando vamos al médico no esperamos que nos adentre en los misterios del vademécum o las redes neuronales. Esperamos una solución y ya está… En definitiva es lo mismo, los clientes o empresas que nos llegan esperan de nosotros una solución que ayude a posicionar su marca o producto frente a la competencia, o facilitar su entrada en el mercado, o hacerla memorable para el público objetivo… Nuestro deber y responsabilidad debe ser en estos casos escuchar sus necesidades y ofrecerles la mejor solución a nuestro parecer.
Es curioso a este respecto como diseñadores y otros con gran “calada” en nuestro sector, que han tenido una amplia repercusión en el mundo por la venta de sus productos y por ello mismo han otorgado al diseño un valor añadido, sin embargo no han ofrecido un discurso técnico de gran trascendecia. (Steve Jobs y Jonathan Ive, responsables de toda la movida mac, ipod e iphone; Akio Morita, Masaru Ibuka y Nobutoshi Kihara creadores del walkman; frogdesign…). Ello debe hacernos pensar en una serie de cuestiones. Por ejemplo, el que los detalles técnicos o teóricos referentes al diseño sólo deben preocuparnos a nosotros y nuestro gremio… aunque ello no es óbice para que en nuestro contacto con el cliente transmitamos cierta “cultura del diseño”; suele darse muchas veces la oportunidad durante estas conversaciones con el cliente, cuando se busca conjuntamente la solución o se defiende la versión final, en que de forma ética y responsable debemos introducir esos detalles que sustentan nuestro trabajo… como se ha dicho en otros sitios, la cultura del diseño puede ser una historia de boca a boca.
En las imágenes que acompañan estas líneas, una instalación artística realizada con mi compañera Patricia Durillo. Un árbol artificial, cubierto de fotografías y rondeles, realizado como motivo central de la II Mercado del Aceite y la Artesanía en Casarabonela, en las fiestas patronales de dicha localidad. También el primer boceto del cartel de presentación de las mismas fiestas.
Sirva igualmente estas líneas de introducción a otro tema relacionado con el diseño: “los memes visuales”.


